martes, 16 de diciembre de 2008

South side of the sky

De donde carancho salió ese título? Es el título de un viejo tema de Yes, del gran album Fragile, que habla sobre unos tipos cruzando una montaña, se ve que con un frío de la masita. Por alguna razón ese tema, que escuché por primera vez con 19 años, lo tengo muy presente y me viene a la mente constantemente ahora que estamos acá con temperaturas abajo de -20C.

La letra de ese tema narra de forma bastante poderosa la sensación del frío extremo, el cansansio y las ganas de llegar a un lugar donde poder descansar, y, sobre todo, de que hace tanto frío que el cielo (despejado) parece cálido. El tema hace una doble referencia al cielo como "cielo" y como "paraíso", cosa que en español viene de fábrica ya que para nosotros "cielo" significa las dos cosas. En inglés no, y por eso la letra dice explícitamente "... of warmth of the sky, of warmth when you die".

Todo esto para comentar, tratar de transmitirles a todos los que nunca estuvieron a estas temperaturas lo que se siente en la situación mucho menos romántica y épica de estar esperando un ómnibus de mañana para venir a facultad, con -26C. Mirar al rededor y tener la sensación de que formo parte de un escuadrón de ninjas a juzgar por la única parte que se ve de la gente en la parada: los ojos, y a veces un comienzo de nariz. Cabe acotar que el color negro es bastante predominante, lo que refuerza esa sensación. La mochila? Bueno, los ninjas deben tener mochilitas, talvez no tan grandes. Eso sí, no sé cómo haríamos para trepar paredes y caer con cuerdas desde claraboyas con toda esta ropa, si por suerte el ómnibus para sólo, ya que no da ni para hacerle señas. He aquí una foto que saqué hoy de mañana cuando me subí al bondi.




El dichoso frío se siente mucho más ahora, primero porque está más frío, y segundo porque acabamos de terminar el infierno de los cursos, tanto Pati como yo. Estuvo durísimo este trimestre pasado, y ahora todo pinta más tranquilo en adelante (nunca más 2 cursos a la vez!).
Lamentablemente la alegría de terminar se vió opacada por la neumonía de Joaquín, la tos y congestión que Pati tiene desde hace 3 semanas y que yo acabo de pescar. Sí, ahora yo también caí como el mejor. Por suerte Joaco está saliendo gracias a la vieja y querida amoxilina. Toda una historia llevarlo al hospital, después les cuento. Es increíble lo baratos que son nuestros médicos allá en el paisito.

Ayer en un intento por entretener al pobre pequeñajo, que se ha estado matando a dibujitos animados (única cosa que pudo hacer con lo decaído que estaba), salí a dar un paseo en auto. Con la cámara claro. El bicho se durmió casi al instante (está recuperando todo lo que no pudo dormir desde el jueves pasado). Acá les mando unas fotitos más que trata de transmitir el ofri que hace acá. Si quieren ver más fotos invernales vayan a mis álbumes de Picasa, http://picasaweb.google.com/ignacio.ramirez

Lo primero que se ve acá abajo es el hielo que cubría la cara externa del vidrio de atrás del auto.



Algunos comentarios interesantes al respecto de manejar con este frío caben en este momento. Es interesante cómo hay un montón de situaciones que a uno ni se le ocurren cuando vive en lugares "normales" como Uruguay.

Para empezar, quise abrir las puertas del auto: no pude. EStaban congeladas. Tuve que hacer palanca y mucha fuerza para abrir y poder entrar. Seguro que tampoco se imaginan la situación inversa del "auto caliente en verano luego de estar al sol". Como podrán adivinar es "auto frío en invierno luego de estar tapado de nieve toda la noche a -20C". Ok, es así: el volante está congelado, y sin guantes dan ganas de manejar "manos libres". El asiento está congelado, y si no tenés dos pantalones, se te congela el culo también. Ah, y obvio, hacen como -20C adentro del auto pero la calefacción está fría, y sigue fría por vaaaaarios interminables minutos.
Sigamos: el auto se empaña todo por dentro al instante, y hay que prender el aire (frío todavía) para poder ver algo. Ah, y los espejos? Ayer manejó Pati y quedaron desacomodados. Bien, no se mueven, ni a palos los pude mover, así que en ambos espejos laterales tuve una hermosa vista del pavimento durante el trayecto.

Pasemos a manejar. El domingo tuvimos la combinación ideal: de mañana había +3C, y llovió a lo loco. Esa misma noche bajó a -22C (sí, 25 grados en un día), y se congeló el piso. Además, nevó un montón. Así que lunes salí a pasear con el auto. Al igual que casi todos los autos en la vuelta, tuve que manejar a 30 más o menos, si no quería patinar. Y hay que ver lo fácil que se patina. No es necesario ir muy rápido para perder el control del auto, y yo lo perdí (mínimamente) varias veces. Querés parar en la esquina? No para, y además se te va contra el cordón. Querés doblar cerrado? No dobla, se te va de cola también. Querés subir un repecho? Manejá en primera y no te asustes si vas patinando hasta arriba. De hecho manejé en segunda casi todo el trayecto.

Esta es una fotito que saqué al llegar al parque Como, cerca de casa. Es un parque muy lindo, y a esa hora y con esa temperatura sólo a mi se me ocurrió meterme a ver qué lindo.




Bueno, por hoy paro porque tengo que ir a morfar. Voy a subir más fotos de estas a Picasa apenas pueda.

1 comentario:

Mario Ramirez dijo...

Pah, te pido disculpas por no haberte dado un pique sensacional!!!
Lo mejor para esos fríos (posta, posta) son los ponchos de lana de Manos del Uruguay.
Las camperas Plin! Los ponchos son mejores desde 1972!!